Sin duda, el motivo de la existencia es uno de los misterios que posiblemente nos tendrán divagando por siglos sin encontrar respuestas convincentes y certeras. Seguramente cada quien encontrará su propio sentido y, por lo tanto, las respuestas sobre el temas pueden ser muy diversas.

Puede además, que se confundan los objetivos o proyectos de vida con el sentido que alguien le halle a la vida. Es decir, que se confunda ¿qué quiero llegar a ser?, con la respuesta a ¿por qué estoy en el mundo?

El objetivo de vida para algunos puede ser vivir en paz interior, tener muchos seres queridos alrededor, tener bienes que le aseguren su calidad de vida, etc. Para otros, desafortunadamente, su objetivo es sobrevivir a la exclusión, a la miseria, al SIDA, a la discriminación, a la intolerancia, al hambre, a la explotación, a la violación de Derechos, etc.

Para estos dos tipos de objetivos de vida distintos: ¿la concepción sobre el sentido de la vida será el mismo? Es decir, el sentido de la vida, eso que todos se cuestionan pero nadie sabe con certeza, y que se perfilan respuestas aproximadas según cada quien: ¿podrá ser similar en personas con condiciones de vida totalmente opuestas?

Es difícil imaginar que una persona con problemas como los mencionados, piense la vida como la oportunidad para encontrarse a sí mismo, valorar todo alrededor y ser justo con los demás y consigo mismo (que posiblemente sea lo que hasta el momento yo consideraría como sentido de la vida por alcanzar). Antes que eso, y esta es mi opinión, imagino que para las personas que cotidianamente viven en la desdicha, el sentido de la vida es tan difícil de encontrar como la solución a sus problemas. ¿O será más bien que sus dificultades hacen que encuentran con más facilidad el motivo de la existencia?