Foto: http://fifaworldcup.yahoo.com/06/es/w/photos/crc.html?i=0&d=1

Pues sí.
Mal nuestro equipo.
Derrotas y goles encajados.
La ilusión esfumada.
El sueño perdido.
La despedida por la puerta de atrás.
Un pueblo que hoy camina triste, cabizbajo.
Así como somos expertos en celebrar, deberíamos aprender a perder.
Aunque la Sele está en el alma y el futbol es más que un juego, la vida sigue.

La derrota debe servir para no cometer errores en el futuro, pero al parecer despreciamos la Historia y odio decir que probablemente todo seguirá igual; como todo lo que sucede en nuestro país.