Archivos de Febrero, 2007

TLC: una pausa en el camino

Desde hace mucho tiempo vemos que hay una polarización respecto a este importante tema. Unos que alaban el tratado y otros que le criticamos. Hasta ahí todo bien, después de todo es normal en una democracia pensar distinto, ¿o no?

Pues ahora, muchos sentimos que se sataniza las posiciones para los dos lados.

Unos son unos vendepatrias que harán su negocio aunque el resto se vaya a un hueco, pero por qué no pensar que hay muchos proTLC que creen que el comercio libre por fin traerá beneficios o que sería mejor TLC aunque malo a nada, o no sé otras posiciones entre las muchas que las hay a favor y todas ellas imagino pensando en el bienestar común.

Los otros son comunistas idiotas y cerrados que desean que el comercio entre países no exista y que los EEUU se vayan al carajo, personas ligadas a sindicatos, vagabundos, defendiendo privilegios de sus trabajos en el sector público o jóvenes queriendo figurar por rebeldes, pero por qué no pensar en un grupo muy heterogéneo de personas pensantes, interesadas también en el país y que opinan que el TLC no favorece para nada un interés común y solo beneficia a algunos poderosos empresarios, o quienes vean el TLC como un arma que terminará por dañar al ya maltratado medio ambiente, o no sé muchas opciones del grupo antiTLC.

El problema es que los medios poderosos ayudan a fortalecer estos prejuicios, y pienso, más que todo contra los que se oponen al tratado. Otros medios menos poderosos, pero no menos inteligentes, dan o promueven a su manera las ideas contra el afamado acuerdo comercial. El punto es que los medios no son lo imparciales que nuestra democracia necesita. Están tirados para un lado o para el otro, repito, pienso y es muy obvio que los de más poder están promoviendo la aprobación.

Esta cuestión agranda el problema y las voces se oyen cada vez más fuertes. Hay una sensación de que algo grande y violento se acerca. Julia lo escribió muy bien en su diario. Y ahí le comentábamos: ¿por qué nuestro presidente, que tanto gusta aparecer en medios nacionales e internacionales, no intenta parar esta creciente lucha promoviendo un alto en el camino y un replanteamiento de las decisiones populares? ¿Por qué no apaciguar las fuerzas y ánimos exaltados con una propuesta al diálogo que tanto menciona? ¿Por qué no convencer a la mayoría de opositores al TLC de que nos conviene porque es bueno? ¿Por qué no detener todo y decir: qué piensan, qué debemos hacer, cómo hacemos para no afectar a la gente que dice ser afectada? ¿Por qué no materializar esa imagen de pacifista demostrando ahora que puede liderar a un pueblo hoy desunido por un tema tan importante?

Esperemos que el presidente decida buscar el camino de la paz y del diálogo que tanto le oímos decir en sus discursos. Como dijo Mi Reina: “¿por qué tanta premura…nada, nada vale la violencia…¿para qué desarrollo sin paz?”

El asaltante asaltado (anécdota)

Luego de una larga velada en la madrugada del sábado, mis energías se agotaron tras casi permanecer insomne durante 24 horas. Regresé a la cabina como a las 4:00am junto con Chico, Gordo y Rafa, estos últimos golpeados por algunas copillas de más que se echaron.

Yo llegué a mi cama y caí…Pensaba que ellos que venían jumos harían lo mismo pero confié demasiado, además no quería andar cuidando enfiestados esa mañana. Al parecer, y no se cómo diablos hicieron, consiguieron la llave del portón de la entrada a las cabinas, y en su afán por ver el amanecer a pesar de que los ojos se les cerraban de sueño y borrachera, decidieron dar un vueltín a esas horas.

Tamarindo es como un San José en pequeñito, y sus calles presentan los mismos problemas capitalinos. Gordo y Rafa caminaron sin rumbo a buscar lo que no se les perdió.

Cuenta la leyenda que ellos observaron a un muchachillo que se les acercaba con misterio. Ellos lo llamaron:

-¿Qué compa? ¿Tuanis?
- Tuanis maes.
-Primo, ¿cómo es la vara acá con los asaltos? -dijo Rafa jugando de gran ladrón experto, envalentonado por las birras, el tequila y el ron que ingirió desde tempranas horas del día anterior.
-Diay compa, tuanis. Aquí hay bastante -dijo el muchacho.
-¿Por qué mae?¿Ha sacado algo hoy? -preguntó el Gordo siguiendo la jugarreta de Rafel.
-Siá tonto mae, no ve que acabo de asaltar un gringo. Le robé la billetera, tenía 11 rojos y con todo y chor -indicó mientras les enseñaba un short gris, quizá XL a juzgar por la medida.
-¡Qué toque compa!-sumó el Fat.
-Nombre mae, estoy agüevao porque no sé que la hice…-dijo el joven asaltante al borde del llanto.
-Mae no sea tonto mae-dijo Rafa como exaltado.
-¿Qué le pasa mae?-reaccionó el joven.
-Mae, ¿usté que usa pa’asaltar?
-Yo uso cuchilla-apuntó mientras sacaba el arma.
-Ah nombre mae, eso ya no se usa-excalmó Rafa casi como regañando al asaltante por su novatada.
-¿Por qué mae? ¿Ustedes asaltan también?-indicó, con una mezcla de asombro y miedo.
-¡Claro mae!-dijo el Gordo.
-¿De dónde vienen ustedes, maes? -preguntó con curiosidad.
-Yo vengo de Hatillo y este mae de Los Cuadros, allá por Desampa (sic)-señaló el Gordo haciéndole creer que eran superladrones experimentados en el arte del robo pero no de la geografía, aunque el muchacho no era muy ducho en el tema tampoco…
-¡Qué jeta mae!Yo vengo del Puerto pero estoy empezando en esto apenas.-indicó como justificando sus errores como delincuente.
-Se nota mae, a usted le falta-sumó Rafa cual gurú del hurto y el robo a mano armada.
-Si si mae, nosotros vamos a enseñarle a usted cómo es la vara…-dijo el Gordo, gurú de la falsificación, suplantación de identidad y secuestro express.
-¿Ah?-se preguntaba el joven aprendiz.
-Mae, vea a aquellos dos maes que vienen allá, vaya y los asalta-le indicó Rafa como poniendo la prueba de fuego.
-Ok mae, espérenme aquí-dijo el noble y obediente principiante.
-Uy mae, véalo donde va ese mae-expresó con asombro el Gordo al ver que el joven enfrentaba un reto.

Nuestro asaltante llegó hasta sus posibles víctimas y se dice que nada pasó más que un intercambio de palabras. Al rato, luego de una amena plática y un cigarro, inició el camino de regreso.

Cuando el pequeño ladronzuelo llegaba donde mis amigos y al ver Rafa que él no consiguió nada trasformóse en algo parecido a un Hulk borracho. Empezó a gritar y agarró un palo para golpear ferozmente la arena.

-¡¡¡Uy mae, ese mae se volvió loco!!!-gritaba el aprendiz mientras se alejaba de Hulk a toda velocidad.
-Tranquilo compa, venga acá, tranquilo.-le señaló Gordo para calmarlo y darle consejos.
-Jueputa sal mae, así no se asalta mae!!!-gritó Rafa iracundo.
-Mae, diay, esos maes andan limpios como yo. Me dijeron que andaban en las mismas y solo me dieron un cigarro-indicó casi con desesperación, tratando de justificar su ineptitud para delinquir.
-¡Guevón! Usted en Chepe se muere de hambre-siguió regañandolo Rafa.
-Diay mae-apuntó el muchachillo alzando los hombros y sin saber que decir.
-No mae, póngale porque si no no va a conseguir nada mae-supo decir con sabiduría el Fat.
-Buenos compas, voy jalando porque ustedes están muy locos, pero déjesen esta vara, es muy grande pa’mí-señaló, mientras estiraba el brazo con el short que había robado al turista.
-Ok mae, póngase vivo nada más le digo-espetó Rafa para terminar la lección.

Del resto solo rumores se conocen. Lo cierto es que como a las 8:00am vi a los expertos ladrones durmiendo en el corredor de la cabina, uno en una banca y el otro en el piso, y muy cerca de ellos, un caro short gris de algún pobre turista que también sufrió con el perdido Tamarindo.

Y después, la historia fue contada en medio de carcajadas, por lo del asaltante que resultó casi asaltado y, sobre todo, por la clase de nueva geografía costarricense donde Los Cuadros están en Desampa…

Viaje a Tamarindo: cierre del CHS

Pos por ahí dicen que todo llega a su fin y esa es la historia (por el momento) de nuestro querido Club de los Hombres Solos (CHS). Pa’hacer la clausura oficial del CHS fuímonos todos los miembros a un paseo por playa Tamarindo.

Acomodados en unas bonitas cabinas de una afamada asociación de docentes nos propusimos pasarla bien durante tres días en la calurosa Guanacaste. Salimos de madrugada de CQ, ligeritos de equipaje. Jalamos por Fortuna, Tilarán, Cañas y puente Amistad. Estuvo bonito pasar por ahí y cambiar un poco el habitual y viaje a través de Zarcero y San Ramón.

Llegamos a Santa Cruz muy temprano,
así que pasamos a abastecernos de alimentos y bebidas pa nuestras pequeñas vacaciones. Además sabíamos que en Tamarindo los precios de TODO no fueron pensados para bolsillos nacionales. Llegamos como a las 11:00am, y de una vez a echarse bloqueador en nuestras … blancas figuras, sacar cuentas de la plata y abrir la birrita de rigor.

Todo tuanis ese día. Fue un viernes de fiesta y de patada larga. Luego de comer fuimos a conocer la ciudad de Tamarindo (no creo que en Tiquicia se le pueda llamar pueblo a un lugar sin Iglesia ni plaza). Después de decepcionarme con el desorden y caos, jalamos a la playa, eso sí en grupo porque de otro modo sale asaltado uno. Pusimos una especie de mantel en la arena y cada uno con su vasito empezamos a conversar a la vez que nos echábamos nuestros traguitos. Las bebidas fueron haciendo más amena la charla y nos rindió casi hasta las 4:00am del día sábado.

Después de semejante fiestón decidimos que el sábado había que conocer otros lugares así que juntamos chunches y nos dirigimos a Brasilito, Conchal, Flamingo, Potrero.

en playa Conchal


De todo eso lo mejor fue Conchal por su playa y por la amabilidad de algunos comerciantes. Lo malo, conocer que un gigante hotel quiere apoderarse de un playa que pertenece a COSTA RICA. Por otro lado conocer el país distinto dentro del nuestro como lo es Flamingo.


conociendo Flamingo

Regresamos cansados a Tamarindo. Era casi de noche. No sentía yo que hubiese fuerzas para hacer lo del día anterior. Y así fue.

Después de cenar, jalamos a dar una vuelta por las discos pero nada nos llamó (positivamente) la atención, así que nos fuimos al supermercado a comprar algo pa’pasar el rato. Un helado, una botella de agua, unos bizcochos, una gaseosa y una bebida hidratante, sin darnos cuenta ni planearlo, simbolizaron la ceremonia de clausura del CHS y el inicio del Club, simplemente el Club. Sentados frente a un centro comercial de esos que abundan en Tamarindo, hablando de todo un poco, viendo como carros de $40.000 caían en un super-hueco de la adoquinada calle del lugar, haciendo casi nada, así fue como cerramos una etapa de nuestro club de amigos. Casi se podría decir que ahora somos el Club de los Hombres Tranquilos, o de los Hombres Fieles o de los Hombres Caseros, o no sé. El punto es que la fiesta del viernes no se repitió el sábado y ya a medianoche cada uno pa’la camita, quemados, cansados y sobrios.

molinos del ICE en Tilarán

De regreso pa’CQ todo bien, pasamos por un copo al puente del Tempisque y conocimos los molinos con que el ICE produce energía eólica en Tilarán. Además, apreciamos las hermosas vistas del Lago Arenal y pa’ cerrar fuimos testigos de la inauguración de un bungee de torre en La Fortuna.

en el puente La Amistad

Hasta hoy, una semana después del viaje, tuve fuerzas suficientes pa’escribir lo que vivimos los ex-miembros del CHS, ahora llamado simplemente el Club, y con muchas ganas de seguir viajando por el país.