Archive for agosto, 2008

Olla de carne

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Olla de carne



El invierno saluda en aguacero. El frío de la tarde avanza a pesar de que la puerta permanece cerrada. A través de los vidrios de la cocina, no se diferencia entre la neblina que viaja con la ventisca, afuera, del vapor que expulsa el fogón, adentro. Tampoco se distingue entre el sonido de las láminas de zinc, golpeteando los artesones, del violento y constante brincoteo de la gran olla. La abuela, mientras limpia sus manos en el delantal, grita el anhelado: ¡La sopa está lista!.

En la tarde fría y lluviosa, las ganas de salir caen sobre el piso de madera y se escapan por las rendijas, por donde, a punta de chiflones, el viento se autoinvita a ser parte del almuerzo.

El tiquisque, la yuca, el camote, la papa, el banano, el repollo, el ayote, el ñampí, los elotes y la carne, entre todos, atiborran los platos de loza, que yacen ordenados sobre el tablón. El caldo va en pichel para servirse a placer sobre la gran mesa.

El arroz, el chile, las tortillas y la leche completan el hermoso panorama, en un juego gastronómico de olores, colores y sabores digno de cualquier banquete tradicional. Los comensales comparten más que una deliciosa comida y los perros, ansiosos, ladran en el patio esperando recibir los huesos que olfatean desde allí con la complicidad del viento.

El almuerzo familiar calienta más que la sueta y los guantes. La gran olla solo se vació por la mitad, a la espera de la cena. Lo que sobre mudará a picadillo el día siguiente junto a las especias que la cocinera encuentre en la huerta.

La niebla se escabulle por entre los repastos. Las nubes se alejan con el viento y se llevan los rayos hacia el norte. Se oye el agua bajar por el río henchido.

Es hora de regresar a trabajar.

Cambio de plantilla

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Probando, probando uno dos. Probando.

Decidí ir al cirujano. Busqué por ahí, encontré una plantilla y se la encaramé al Platanar.
Un poco de GIMP pal título y juímonos…

El resto ya estaba a salvo, excepto los enlaces :(

Pues bien, bien que mal ya cambié un poquito la cara del Platanar. Sé que no quedó 100% pero ahí iré haciendo cambios pa’ tener el blog como un ajito (de donde vendrá esa bendita frase?).

Saludos a todos y sorry por haber borrado sus enlaces. Ahí los iré poniendo poco a poco.

Filio en Costa Rica

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Alejandro Filio estuvo de nuevo en Tiquicia.

El Auditorio Nacional fue testigo, una vez más, de la riqueza vocal y habilidad con la guitarra que caracteriza a este hermano mexicano que ya en otras ocasiones ha demostrado en Costa Rica. Esta vez tocando muchas piezas del nuevo CD “Pionero de guerra” a la vez que complacía a la gente que pedía piezas a punta de gritos. Tocó de todo.

Él, muy sencillo, se asomó al escenario solamente con su guitarra y sus papeles llenos de canciones y música con sentido, como se definiría en términos sencillos el movimiento Canto Nuevo que promueve en cada concierto.

Su cabellera al estilo futbolista (pelo acolochado y largo atrás, tipo Mauricio Montero) hizo notar el ímpetu de cada movimiento de cabeza. Trajo consigo un bulto con algunas camisetas que se vendieron después del concierto y la típica gaseosa light, de la que no recibe dinero pero que le sirve para mantenerse despierto, según él mismo confió a los que fuimos a verlo y escucharlo.

Muy político Filio, o más bien llamando a la gente a la política al invitarla a ser más partícipes de su propio destino y luchar por sueños, haciendo referencia al Ché como imagen de lo que es luchar por algo. Su canción Protesta es claro reflejo de su mensaje: Esta canción/ Es el intento de volver al sol / Es mi derecho de decir que no, que no // Esta canción / Es la protesta en contra del dolor / Es una más para decir que no, que no… / Que no Y ni qué decir de la pieza que refiere al Ché Guevara llamada Comandante: Comandante / Tu sueño va / Aunque nadie lo pueda entender, vivirá

Lo anecdótico del recital, fue la repetición de su historia sobre la canción “Vienes con el sol” en el que una seguidora ecuatoriana le solicitaba la pieza que decía “mira tú y yo”. Dicha anécdota ya la había contado el año pasado, aunque igual causó mucha gracia escucharla otra vez.

Al final del concierto, mucha gente compró discos, sombreros y camisetas de este señor que escribe y canta demasiado bien, señor, que ya está acostumbrándose a tocar en nuestro país (¡por dicha!).

Más letras del disco Pionero de guerra acá.


Olimpiadas

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El deporte es salud…
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