Oscar Arias Sánchez, sigue majándose la cola con el mentado plan de Paz con la Naturaleza. En la Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate la “Ley para fortalecer los mecanismos de participación ciudadana en materia ambiental” que ha suscitado, contradictoriamente, una férrea oposición del MINAET.

Resulta que 48 diputados, en un desenfreno de anormalidad, inspirados dicen, por la visita de Michelle Bachelet, votan en forma unánime una propuesta para que las comunidades sean consultadas para valorar el impacto ambiental de “proyectos de desarrollo”. Inusual porque la norma es que las decisiones en el congreso tarden mucho tiempo en ser tomadas, tal es el caso de la sonada Ley de Tránsito, y más aun, porque rara vez todos los diputados votan afirmativamente una propuesta.

La ley ha sido aprobada y los grupos ecologistas han recibido con agrado la noticia, la cual incluso ha recibido la bendición del Tribunal Supremo de Elecciones.

Como en una democracia madura, uno supondría que todos los sectores interesados celebrarían la medida en tanto la participación ciudadana se potencia y se escucharían sus voces para la toma de decisiones. Sin embargo, ni cámaras empresariales ni los funcionarios públicos encargados de velar por el ambiente, ven con agrado la aprobación de dicha ley.

Así las cosas, el gobierno que promociona el Plan de Paz con la Naturaleza, no ve con buenos ojos las consultas a las comunidades y estudia la forma de vetar la ley. Esta medida del gobierno, deja muy en claro su posición sobre el medio ambiente y mucho más, sobre el temor a la palabra “consulta”.

Curiosamente, la fracción del PLN se ha distanciado del gobierno en la votación de esta ley, así como en la posición de algunos de sus diputados respecto del apoyo del MINAET y Arias al proyecto minero en Crucitas, entre ellos Maureen Ballesteros, presidenta de la Comisión Permanente del Ambiente. Esto es señal de que el MINAET y Arias no tienen ambiente en el tema ambiental y lo han demostrado con su desconocimiento abrumador en esa materia.

La visión de Arias y Dobles sobre democracia y medio ambiente es simple, ellos deciden qué se hace y qué no y las comunidades no deben tener ni voz ni voto en esto. ¿Para qué? dirían ellos, si ya el SETENA les da los permisos, significa que esos proyectos son amigos del ambiente y coherentes con el destacado Plan de Paz con la Naturaleza, que tanta fama nos da a nivel internacional.

¡Viva la democracia!