Todos sabemos que los fuegos artificiales son bonitos…pero también peligrosos.

Este año, 12 niños se han quemado con pólvora, cifra mayor que los 8 quemados en el 2007 (0 en diciembre) y otros 8 en el 2006. Sin duda, las cifras son menores que en 1998, cuando 30 niños sufrieron las consecuencias de la pólvora.

Las autoridades lo saben bien y por eso actuarán con mano fuerte contra las personas responsables de las quemaduras. La Defensoría de los Habitantes también se ha manifestado sobre el tema y ha instado a gobiernos locales a prohibir la venta de estos productos, en especial en estas fechas, cuando las ventas aumentan por las fechas festivas.

Algunas municipalidades del GAM cerraron el paso a la comercialización de pólvora, al igual que los cantones de Guatuso y Alfaro Ruiz en la zona norte. Pasos que luego siguieron Los Chiles y Upala, que también fueron instados por la Defensoría y por el Cuerpo de Bomberos.

No obstante, San Carlos, el cantón más grande de Costa Rica, ha seguido un camino distinto. En una votación 6 contra 3, los regidores decidieron valorar más la libertad de comercio que el derecho a la vida. Para los regidores, que desoyeron las recomendaciones de las autoridades, sobre los peligros de permitir la venta de pólvora, invocaron a la importancia del comercio y alegaron que prohibir la venta de pólvora sería una medida inconstitucional.

Así las cosas, para los sabios regidores sancarleños del PLN, PUSC y PALA, cuya decisión ha sido la de permitir la comercialización de pólvora, deberían corregir al director del Hospital de Niños, a la Defensoría, al Cuerpo de Bomberos y a sus colegas de Alajuela, Coronado, Desamparados, Poás, La Unión, San José, Guatuso, Upala, Los Chiles, Alfaro Ruiz y seguramente más, para que no vayan a embarcarse y cometer un acto inconstitucional…ni quiera Dios. Es lo menos que podrían hacer según su interés por proteger la integridad de los demás.