PAIN: Partido Independiente

En las elecciones, el votante decide apoyar al partido o al candidato que más se acerque a sus principios e ideas de ver el mundo y afrontar la realidad. En el caso de las escogencia de los diputados, al no ser una votación por personas sino por partidos, la afinidad del votante se da entonces con la coherencia entre sus ideas y las del partido al que finalmente apoya en las urnas.
Este es el principio básico mediante el cual, hay una voluntad del ciudadano de emitir su voto y de escoger entre varias alternativas, en un primer momento y se supone lógico, distintas unas de otras.
Pues bien, resulta que tanto en el Congreso 2002-2006 como en el actual, 2006-2010, varios diputados, por decisión propia -suponemos y esperamos- decidieron separarse del partido que los llevó a ocupar un sitio en la Asamblea Legislativa. Si bien esta acción no contempla ninguna sanción y les permite incluso continuar desempeñando su labor de forma independiente -a la vez que continúan recibiendo un jugoso salario y demás beneficios exclusivos-, hay un claro menosprecio a la voluntad de las personas que lo eligieron en ese puesto y ante el cual, no queda la más mínima garantía de que sea vigente ni legítima dicha representación de sus intereses.
Por el contrario, en estos casos, rige más el interés personal del congresista que el de el partido que deja, y por ende, de irrespeto a la decisión popular.
En fin, Andrea Morales (exPAC), Evita Arguedas (exML) y Jose Manuel Echandi (ex”PUSCN”) figuraron como los más claros ejemplos de “independencia” en esta administración -léase menosprecio a los ciudadanos-. A esta selecta lista de congresistas, sumamos a Guyón Massey, quien ha tenido una “independencia” muy singular en su relación con el partido de gobierno.
Queremos proponer, para futuro, y pensando en la misma línea de estos afamados diputados, y no en el bienestar de la gente que votó por ellos, conformar un nuevo partido político que tenga como línea ideológica, la libertad de dejar botados a los que los eligieron. Así las cosas, que el oportunismo electorero sea su principio fundamental y que quienes los apoyen con el voto estén concientes de que será una especie de cheque en blanco. La libertad de hacer pancismo cambiar de partido será primordial y sus miembros no serán sancionados ni criticados por efectuar una práctica, que más bien, será bien vista en virtud del respeto a un reglamento que promueve dichos movimientos.
Ya en Twitter estuvimos analizando el tema y vimos que el mejor nombre para esta nueva agrupación es PAIN (Partido Independiente). Así que Andrea, Evita y Jose Manuel podrían dar un paso al frente y levantar la bandera del PAIN, aceptar a Guyón como primer miembro no fundador, y entrar oficial y legalmente en el limpio juego de la política electoral.
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Si ellos son los que nos gobiernan no les interesa cambiar esto. Deberíamos poder votar por los diputados de forma directa pero…
un momento una ley así tiene primero que pasar por la Asamble Legislativa.
Jaguar aunque siempre te visito, tocas uno de mis temas favoritos, asi que me veo obligado a comentar.
En esto de la política mucho hay que diferenciar entre el deber ser y el ser; dentro del deber ser comprendo tu expresión “la afinidad del votante se da entonces con la coherencia entre sus ideas y las del partido al que finalmente apoya en las urnas.”, mientras en el ser dudo de ella tristemente.
El problema del transfuguismo político, debe ser visto en 3 ópticas distintas si pretende ser parcialmente subsanado:
1) Constitución Política: Existe un proyecto presentado por el ML, no recuerdo el expediente que busca combatir este fenómeno, lamentablemente presenta algunos roces de constitucionalidad que difícilmente pueden ser enmendados.
2) Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa: En cuanto a no dotar de las mismas atribuciones a los diputados independientes que un jefe de fracción, existen muchas resoluciones sobre el tema, pero nunca deja de ser un atolladero.
3) Cultura política: Aquí la mayor debilidad en cuanto al tema, de nuestra clase política y nuestros diputados. Esto no pasa en países maduros.
Saludos Cordiales
Gartuz: es cierto, si en ellos está el poder de cambiar eso quien sabe cuanto habrá que esperar para que hagan esa reforma.
Daniel: tuanis, creo que si el deber ser de la política electoral -en este caso- no se cumple pues estamos ante una democracia muy distorsionada. Solo creo que si yo hubiese votado por el PUN, o cualquiera de este selecto grupo del PAIN, estaría bastante enojado. ¿Se podría hacer una reforma para que sea delito electoral? Digo, es que se “usa” al electorado y luego el diputado no le representa.
Saludos