En Perú un gigantesco proyecto minero es la oda de la devastación.

En medio de una ciudad de 70mil habitantes, la Compañía Minera Volcán extrae azufre y plomo en un pequeño e imperceptible hoyo de 380 metros de profundidad y casi 2 kilómetros de diámetro.

El lunes anterior (26/04/2010), el blog “Descubre el Verde” de Discovery Channel, publicó una impresionante imagen de las dimensiones de este cráter, el cual es incluso más grande que el del Volcán Poás. En dicho blog, reproducen algunos datos de una publicación de AP en donde se describe a grandes rasgos, los estragos que la minería a cielo abierto ha causado en la población que vive cerca del sitio y que sin duda, nos ayudan a esclarecer, por si aun hay dudas, el “progreso” que lleva esta actividad allí por donde pasa.

Acá resumimos los datos que nos indican el tipo de desarrollo que se da en Pasco:

+ 80% del agua disponible en la ciudad es usada por la operación de la mina
+ la ciudad proporciona solo 6 horas de agua disponible para consumo de la población
+ ni siquiera comunidades vecinas pueden producir de la tierra debido a la contaminación
+ la mina da trabajo a unas 4000 personas
+ 9 de cada 10 niños tiene niveles altos de alguno de 14 metales pesados
+ en el 1997 la empresa le compró la mina al Estado y aseguró limpiar la ciudad, la cual es considerada una de las más contaminadas del mundo

La destrucción -y la ambición- parece no tener límites. La empresa minera quiere expandirse y para ello debe cavar en lo que ahora son calles y edificios, donde caminan/respiran/comen/viven miles de personas. Para ello, y porque billetera llena hace lo que sea, compraron varias cuadras para ampliar su área de operaciones. Esta situación a la población obliga a ejecutar una migración masiva pero paulatinan, sí o sí, hacia otros sitios. ¿Pero cómo si muchos dependen de esta industria? Pues la solución es, así como ud mueve los muebles de su casa, mover la ciudad y asentarla en otro sitio de la región. Por seguir cavando y manteniendo las finanzas sanas de la empresa, el Estado peruano deberá invertir 500 millones de dólares para mover la ciudad.

Si no creen toda esta historia y necesitan hacer las de Santo Tomás, acá le damos la manita.

Con todos estos datos, resulta casi como un chiste el hecho de que la empresa se vanaglorie de sus certificaciones y su flamante proyecto de Responsabilidad Social Empresarial el cual le genera, a “ellos” y no a la sociedad, su verdadero bienestar:

El resultado es un clima estable y favorable a nuestras operaciones mineras.

MÁS:

+ Especial interactivo del diario El Comercio (Perú)
+ Nota de Associate Press sobre la minería en Cerro Pasco (inglés)