Cutris y Pocosol: el otro San Carlos

Cuando se habla de los sancarleños, las personas del Área Metropolitana se imaginan a gente ganadera o comerciante, pola y millonaria. Un sitio donde llueve agua y plata durante 13 meses al año. Esto, sin embargo, es solo un viejo prejuicio alimentado por el boca a boca y malos programas de televisión. San Carlos es el cantón más grande del país, y si bien importantes presenta polos de desarrollo como Ciudad Quesada, La Fortuna o Aguas Zarcas, también tiene una amplia región con severos problemas de índole social y económico.

Cutris es uno de los distritos más grandes de Costa Rica y el más grande junto con Pocosol, de los 13 que conforman el cantón de San Carlos. En conjunto suman 1504 km², lo que representa casi el 3% del territorio nacional. Pero también representa el drama y la contradicción de un país que no tiene claro hacia donde quiere ir.

Los problemas:

Entre más al sur mejores condiciones; esa parece ser la máxima en estos dos distritos sancarleños. Entre más al norte peores los caminos, menos los puestos de salud, los acueductos, mayor deterioro en los centros educativos. Entre más al norte, menos gente ¿menos votos? ¡Quizá! Entre más al norte, más el olvido…

Si bien los caminos han sido desastrosos históricamente, desde el 2008 ha habido alguna intervención con trabajos de la Municipalidad financiados casi en su totalidad por la cooperación alemana. Con este proyecto muchos kilómetros fueron reparados, aunque siempre en lastre y con el riesgo de que con las lluvias y el paso del tiempo, el deterioro -y los problemas- regresen. Por malos caminos, pocos servicios de buses. Los vecinos de Banderas (Pocosol) -por citar un ejemplo- no tienen servicio de bus, sino un servicio de camión. Desde San Antonio (Los Chiles) en la carretera 35, sale un camión que lleva gente hasta la frontera pasando por San Cristóbal, Banderas, Conchito y finalizando el recorrido en San Isidro.

Si no son los caminos, son los puentes. Viejas estructuras hechas con tucas, puentes de hamaca, o los famosos y “Baileyson arrastrados por los ríos en la época lluviosa. Los comités de vecinos invierten el mayor de sus esfuerzos en repararlos con sus propios recursos. Cuando llega alguna ayuda, la burocracia les roba el trabajo, si no que lo diga un puente cuya estructura de metal espera por recursos para su instalación en el río Pocosol, cerca de San Cristóbal.

Se trata ante todo de caminos restringidos, no por el acceso privado, sino por su condición. En época seca algunos son como autopistas; en época lluviosa son verdaderas pistas de autocross. El barro impide el paso de vehículos que no sean 4×4, o incluso, en momentos más extremos, el paso de cualquier aparato automotor. Por eso -y por la escasez de recursos- es que alguna gente, utiliza los caballos como principal medio de transporte.

A pesar de ser una casi devastada por completo por los madereros y los incentivos financieros para la tala de fincas enteras décadas atrás, en estos distritos hay múltiples parches de bosques y es posible encontrar nacientes de agua. Pero la desorganización local y la falta de apoyo municipal, ha llevado a que en muchas comunidades de Cutris y Pocosol, no existan los acueductos necesarios para llevar agua potable a esta población. Es muy común encontrar casas donde el abastecimiento de agua, sea mediante pozos artesanales. Construídos a pico y pala, y sin más paredes que la propia tierra, los pozos son verdaderos recipientes de aguas lodosas. Éste método, el único accesible para estos pueblos, es una bomba de tiempo en términos sanitarios. Algunas personas hacen sus pozos cerca de donde también hacen sus escusados, lo cual agrava la situación. Los pozos perforados, con paredes de con alcantarillas y desinfección rutinaria son cosa de pocos, pues pocos pueden pagar por ello.

En Coopevega (Cutris), el EBAIS recibe a personas de comunidades circunvecinas, pero la escasez de agua no permite el adecuado servicio de atención médica. En El Concho (Pocosol) el EBAIS solo da servicio un día a la semana. En varios pueblos, los puestos de salud, si los hay,  presentan una infraestructura que no puede ser peor.

La electrificación es de reciente ingreso y ha sido gracias a la filosofía solidaria de la cooperativa de electrificación y los grupos locales que han servido de contrapartes para el financiamiento de las obras.

Las largas distancias y los malos caminos afectan también la atención de emergencias. El Comité Auxiliar de Cruz Roja de Santa Rosa, atiende a todo el distrito de Pocosol y también el de Cutris. Es quizá el Comité Auxiliar que más territorio debe cubrir en todo el país, y por lo demás con la problemática de los caminos y de los recursos en medio. Cada día es una odisea para estos héroes sancarleños.

La lista de retos es grande, y el compromiso que uno ve de parte de las instituciones y el Gobierno no es equivalente. La organización local debe mejorar y dejar de lado la histórica visión de un desarrollo clientelista, en especial las Asociaciones de Desarrollo, allí donde las hay.

Las propuestas (carretera, agua y organización):

+ Inversión de los Gobiernos Local y Nacional en infraestructura de calidad que venga a solucionar parte de las dificultades. El asfaltado de las rutas a Coopevega y El Concho serían dos avances significativos.

+ La creación, apoyo y consolidación de ASADAS que puedan generar acueductos locales de calidad. El levantamiento de información interinstitucional sobre fuentes de agua circundantes sería útil para la creación de proyectos de infraestructura para acueductos. Participación de Municipalidad, AyA, ASADAS, MINAET, IMAS, instituciones de financiamiento, etc., son imprescindibles para superar el rezago de estos distritos en términos de acceso al agua potable.

+ La consolidación y capacitación a actores locales para fortalecer las organizaciones comunales, que son a fin de cuentas, quienes impulsan el desarrollo local. Asociaciones de Desarrollo empoderadas, Concejos de Distritos municipales con más poder de decisión, ASADAS fortalecidas, etc., son grupos que necesita cualquier distrito en la búsqueda por alcanzar mejores condiciones para las comunidades.

+ Proyectos de Responsabilidad Social Empresarial estructurados en vinculación con la organización local y las instituciones, cuidando no caer en meras campañas de indulgencias o de lavados de cerebros.