General
Las manos y su lenguaje
0Las manos comunican cosas. Eso que los entendidos llaman comunicación no verbal. Dar un gesto de cariño o de odio puede diferenciarse tan solo en cómo la mano se extienda o cómo un dedo se levante.
Acá una serie de fotos sobre las manos y según su posición y ubicación de los dedos, lo que quieren expresar:
No hacer en Semana Santa…
2Con la Semana Santa hay muchas actividades que, por tradición, hacemos o dejamos de hacer.
Por ley, es imposible comprar licor en un bar. La ley seca, obsoleta medida gubernamental para detener el consumo de licor, tal como se demostró el día de las elecciones generales de febrero pasado, obliga a cerrar toda venta de alcohol desde la medianoche del miércoles hasta la del viernes.
Si bien para algunos esta medida nos parece que no detiene nada, es apenas el asomo de un conjunto de prohibiciones que años atrás eran aún más radicales.
Escuchaba de mi abuela que cuando ella era una adolescente, quizá por ahí de 1940, la Semana Santa era una fecha donde muchas de las cosas habituales no podían realizarse por “respeto y devoción”.
Prender el fogón un jueves o viernes era un serio pecado. Por ello, los alimentos para consumir esos días santos, había que prepararlos desde el miércoles. Decía mi abuela, que el Miércoles Santo era un día de más trabajo de lo usual. Es comprensible esto al pensarse que es día había que hacer las tareas de tres días, todo para estar acorde a sus creencias.
Patrones
2No es específicamente patrones de esos que mandan en los bretes, ni de esos que confieren sus nombres a lugares, ni de esos tan elaborados del fotochop de líneas y trazos equidistantes. Acá se trata es de cosas más cotidianas y a falta de un buen nombre que le describa -y fijo que existe- decidimos nombrar a este álbum con ese mote: “patrones”.
Más que todo son cosas que hemos ido fotografiando por ahí, fabricadas por natura o por seres humanos que remiten a elementos repetitivos en una misma vista, sin ser necesariamente un patrón como el término estricto se refiere.
Básicamente son cosas que se repiten, cosas que se repiten, cosas que se repiten, cosas que se repiten, cosas que se repiten, cosas que se repiten, cosas que se repiten, cosas que se repiten…y cosas que se repiten.
Doña Nora
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Abuela era aficionada a la lotería. Recuerdo verla pegada al radio para saber si ganó algo. Iba a Ciudad Quesada los domingos a probar suerte en el bingo de la Cruz Roja. Me parece ayer, cuando la veía con sus vestidos, collares, sombrilla y abrigo a tomar el bus para probar suerte en “la Villa”.
Sus viajes al bingo, los combinaba con frecuencia con las visitas al hospital. Siempre había alguien a quien acompañar en momentos de enfermedad y ella está en total disposición de ser una compañía solidaria. Lo mismo en el caso de las muertes de conocidos. No recuerdo a alguien que fuese a tantos funerales con tanta religiosidad como abuela.
Su corazón fue manudo. Cada partido lo seguía como podía. Hubo un tiempo en que aprovechaba que la Liga venía a San Carlos, para ir con su vestido rojinegro al Carlos Ugalde. Ver un partido con abuela era toda una experiencia. Su amor por el fútbol fue mucho más fuerte que por la política, pero ésta también figuró entre sus pasiones.
Doña Nora era como la gente llamaba a Dinorah Córdoba, una sancarleña de cepa. Nació en La Marina en 1932. Allí vivió sus 78 años. Trabajó gran parte de su vida alimentando a la gente en su propia casa. Vivir en un pueblo con muchos trabajadores de fincas y frente a un aserradero, convertía un salón contiguo a su vivienda, en buen lugar para vender comida. Su casa fue, es y será siempre una casa de puertas abiertas. Cientos, quizá miles de personas le visitaron, hablaron y comieron con ella.
Desde los 41 años quedó viuda, y en esa condición terminó de criar a sus 8 hijos de quienes recibió 24 nietos y 20 bisnietos.
La familia entera agradece a todas aquellas personas que nos acompañaron durante este proceso con abuela Nora, aquellas que la visitaron en el hospital, los que la tenían en sus oraciones y quienes nos acompañan hoy en su despedida.
Abuela queda en cada uno de nosotros y ahora descansa en paz.
Leído en funeral de abuela Nora. La Marina de San Carlos. (30/01/2010)


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