San Carlos | Costa Rica
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La Universidad pública en mi vida
17 ago
Yo estudié en Universidad pública. Cuando estaba en quinto año de secundaria, hice con grandes ilusiones la prueba de admisión en el querido Liceo San Carlos. Luego de ese examen no sabía si me daría la nota o no, pero sabía que de no obtener un resultado satisfactorio, mi educación superior no estaría segura, principalmente por el factor económico.
Por dicha, el resultado fue bueno y pasé ese primer filtro que por cuestión de cupo y de calidad deben realizar las Universidades. Ingresé a la UCR a finales de los 90 con mucha alegría por la formación en un centro de estudios superiores y, para ello, debí trasladarme de mi amado San Carlos a la ciudad capital. Esta migración, es sin duda otro de los filtros que mucha gente que vive fuera de la GAM, ni siquiera decide aceptar, muchas veces por miedo a San José, y que le “obliga” realizar sus estudios en la zona dependiendo únicamente de la oferta universitaria local.
Antes del inicio del primer semestre realicé la solicitud de beca y, luego de un estudio socioeconómico, la Universidad me benefició con beca 10, esto es, la U me exoneró el 100% de costos de matrícula y de las materias. Los recibos que pagaba cada semestre dificilmente alcanzaban los 3000 colones por montos de bienestar estudiantil y el seguro social. De cuenta de mis padres, tenía que sufragar el alquiler de un apartamento, transporte y alimentación, aunque no en forma completa pues la U también me exoneraba el servicio de comedor varias veces a la semana dependiendo de mi horario de clases.
Siendo estudiante universitario tuve un problema de salud, que desembocó en una cirugía de emergencia en el Hospital San Carlos. El seguro social, que si acaso era de 1000 colones por semestre, cubrió mi estancia de una semana en dicho centro hospitalario, cuyo costo real fue de 533 000 colones. Puedo decir tranquilamente que entre la CCSS y la U pagaron esa operación que hoy me tiene con vida.
Además de las lecciones, la U me brindó también servicio de odontología, pero aún más, la posibilidad de conocer una gran diversidad de personas, de corrientes de pensamiento, de proyectos de investigación, de TCU’s, de acción social, etc. Ahí viví personalmente el aporte invaluable que las U públicas le brindan al país. Y lo sigo viviendo.
En la U logré graduarme y pude conseguir empleo de calidad. En mis trabajo he podido aplicar mucho de lo que aprendí, y pude proseguir con la más valiosa lección universitaria: aprender a aprender.
Sin la beca difícilmente hubiese concluido este ciclo. En varios meses de alquiler gasté más que lo que tuve que desembolsar por las clases durante toda mi carrera, aunque éstas me dieron todo lo que ahora poseo. Por eso, me matriculo con la U pública. Por eso apoyo 100% su lucha por un presupuesto fuerte, que le permita crecer y seguir investigando.
Sin una buena preparación, sin una buena prueba de admisión y sin la determinación de salir de San Carlos para estudiar, no hubiese logrado llevar mi carrera universitaria. El apoyo de mis padres, el financiamiento estatal y el pago de quienes no tenían beca, financiaron mis estudios casi por completo. Gracias a ello ahora puedo mantener mi familia y tener una vida digna.
Conciente de que la forma de manejar el presupuesto es perfectible y de que las Universidades pueden generar más conocimiento aplicado, mi posición respecto al FEES es que debe ser respetado por el Gobierno y proporcionar una cantidad justa para el crecimiento y fortalecimiento institucional de estos centros de estudios. Debilitar el FEES es debilitar ese modelo que ha beneficiado a miles de estudiantes que hoy son profesionales y realizan un gran aporte productivo e intelectual al país.
Dios no tiene la culpa del problema del agua en Ciudad Quesada
28 jul
La semana pasada, el alcalde de San Carlos declaró en TVN Noticias que las fuertes lluvias que causaron la contaminación del tanque de captación en la naciente Lolito Rodríguez, eran las culpables del problema, que era “un asunto que solo Dios conoce, que son cosas que no podemos controlar.”
Seamos claros, lo que sucede es la suma de una serie de acciones humanas, y no Dios, los causantes de la actual situación que vivimos en Ciudad Quesada respecto al agua. Más allá de endilgarle la responsabilidad a Dios deberíamos reconocer las carencias propias. Negligencia, desconocimiento, inacción, ignorancia; llámese como se llame, todos tenemos parte de la culpa, unos por permitir que todo suceda y otros por no advertirlo ni llamarle la atención a las autoridades.
Permisos de construcción en zonas de fragilidad ambiental en especial en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional del Agua, deforestación en zonas de protección (quebradas y ríos), tanques de almacenamiento a nivel de piso sin muros para desvío de aguas llovidas, basura en calles, caños, cauces de ríos y quebradas. Esto no es cosa de Dios, ni de la naturaleza. Aguaceros siempre han habido…
Que la indemnización sea para Cutris
27 jul
Luego de leer la increíble noticia de que el Ministro de Ambiente prevé que a la empresa Industrias Infinito (IISA), habría que indemnizarle con $1700 millones en caso de que se le impida desarrollar el Proyecto Minero Crucitas (PMC), surgen muchas más dudas -y malos pensamientos- que los que ya hay; sin embargo, debemos reflexionar un poco sobre cómo salirnos de este embrollo.
En síntesis, viendo el recorrido de esta novela, tenemos a una gran mayoría de la población contra el PMC, a una empresa que invierte millones en una campaña publicitaria que no logró revertir el pensamiento de la gente; una serie de Municipalidades, Universidades, ONGs, grupos ciudadanos que no quieren el proyecto; un Gobierno (Arias) que mediante un polémico decreto constituyó la única vía para que IISA pudiese botar bosque, y un Gobierno (Chinchilla) que temeroso y entreguista, lanza su oferta indemnizadora.
Mientras pasa esto, Costa Rica sigue esperando que lleguen más turistas y se vende como un país amigable del ambiente. Miles de negocios dependen de esa imagen enfocada en el ecoturismo y un giro la visión del desarrollo podría debilitar fuertemente este sector económico. Mientras se discute el PMC, el desarrollo de Cutris sigue increíblemente limitado, por propia decisión de las autoridades políticas y su histórica desatención para con este distrito sancarleño. Mientras sigue la polémica y la discusión, se da un forcejeo entre la empresa minera y el PLN contra el Concejo Municipal de San Carlos -opuesto al PMC- como medida para desprestigiar a este nuevo grupo que viene haciendo un trabajo de auditoría municipal pocas veces visto en nuestro cantón. Mientras hablamos sobre Crucitas, la gente de este pueblo y de comunidades como Moravia, Chamorro y Coopevega sigue esperando por una solución sobre temas de infraestructura pública y de empleo de calidad.
La Extra sugiere que hay kamikazes sancarleños
10 jul
Desde el miércoles, Ciudad Quesada vive en estado de alerta ante el repentino brote de diarrea y vómitos en cientos de personas. Ante esto, surgieron mil y una versiones dignas del teléfono más chocho de la historia: que un muerto en uno de los tanques de almacenamiento de agua, que un perro, que algún kamikaze sancarleño vació combustible en el acueducto, que un temblor dañó las tuberías, que una bacteria, que el rotavirus, que gases del Volcán y otras versiones disparatadas que se expandieron por CQ por todas las vías conocidas de comunicación.
Apenas para un cuento de ficción, no era para menos que un medio como Diario Extra las asumiera, aun cuando los análisis técnicos no habían determinado la verdadera causa. Pero claro, ¡hay que vender los periódicos y si hay que meter cizaña no importa!
Sugerir que alguien echó algún combustible al acueducto para afectar la imagen del Alcalde de San Carlos es algo de lo más descabellado que he leído en los últimos tiempos. ¿Quién pensaría en poner en riesgo a tanta gente -incluyendo familiares- para hacer ver mal a un político? Esto es delirio de persecución, ganas de victimizarse y falta de todo de la periodista de la Extra. ¡Pésimo! Luego de afirmar tal cosa, siguen con el chorro de posibles causas, casi las mismas que decía la gente.
Desde el jueves, los médicos del Hospital San Carlos, entrevistados por radios locales, dijeron que la sintomatología no coincidía con un agente contaminante como lo sería un combustible. Afirmaron que más parecía ser causa de una bacteria.
En La Nación, la Viceministra de Salud dijo que se trata de un Norovirus que se produce por material fecal en el agua. Así define Wikipedia este virus:
Norovirus (o virus de tipo “Norwalk”) es un género de virus ARN de la familia Caliciviridae,[1] causante de aproximadamente el 90% de los brotes de gastroenteritis no bacteriana en todo el mundo[2] [3] y responsable del 50% de los brotes de gastroenteritis por intoxicación alimentaria en EE.UU.[4] Norovirus afecta a las personas de todas las edades y es transmitido por alimentos contaminados por aguas fecales y por contacto persona-a-persona.
Por algo, la misma Municipalidad procedió correctamente con la limpieza del agua con hipoclorito de calcio y se mantuvo desde las autoridades, la advertencia de hervir el agua para mayor seguridad. Con un derrame de combustible en el acueducto, ni la limpieza desde los tanques que realizó la Municipalidad ni hervir el agua en casa servirían de nada.
La Extra de hoy sábado, solo contribuye a crear incertidumbre y a poner a pelear a los sancarleños por algo que no es. La impaciencia de la gente y el tiempo que debe invertirse para obtener los resultados de los análisis a las muestras de agua fueron la mezcla perfecta para el chisme y la especulación. Lástima que no hubo un llamado suficientemente contundente para que la gente dejara de hacer más grande la bola de nieve. Lástima que un medio nacional embarriale más la cancha. Y lástima que haya gente que vaya a creer el titular de la Extra.



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