San Carlos | Costa Rica
política
Unidos por San Carlos: coalición para elecciones municipales
16 ago
En la lucha por la alcaldía de la Municipalidad de San Carlos, ha surgido desde hace meses, la idea de una coalición de partidos. Luego de sucesivas reuniones en las que se gestó la idea, se conformaron los representantes distritales y se construyó la propuesta de “idea cantón” de esta conjunción de partidos, desde el día de hoy, (16/08/2010) oficialmente Unidos por San Carlos queda inscrito para aparecer en las papeletas para las elecciones de diciembre.
Esta tarde, el Tribunal Supremo de Elecciones dio el visto bueno para que esta agrupación política pueda disputar las elecciones municipales, cuyos ganadores ocuparán los cargos de alcalde, síndicos y concejales por un período de 6 años.
Unidos por San Carlos está conformado por la unión de varias fuerzas políticas que han decidido utilizar la figura de coalición para las votaciones de diciembre. Un grupo de gente diversa unida entorno a la idea de un Modelo de Desarrollo Integral para el cantón, es quizá, la forma más sencilla de describirl a la coalición. Dirigentes y seguidores del Movimiento Libertario, PAC, PUSC, Alianza Sancarleña, Renovación Costarricense, e incluso del PLN, aglutinan no sólo la base de Unidos por San Carlos, sino que justamente esa diversidad se manifiesta claramente en los candidatos para los puestos de alcalde y vicealcaldes.
Ricardo Rodríguez, es un empresario ampliamente conocido en la Región Norte por la labor que desarrolló en la Pastoral Social. Miembro del PAC, Rodríguez luchará por la alcaldía junto a la economista y profesora universitaria Elsie Fisher (PUSC), y al contador público, exfuncionario municipal y cercano al PLN, Alexander Villegas. Las fórmulas de síndicos y concejales mantienen la misma diversidad partidista en los 13 distritos.
La inscripción de Unidos por San Carlos dará lugar a una mayor divulgación de su mensaje propuesta, en especial sobre el Modelo de Desarrollo que a grandes rasgos, intenta descentralizar el poder de decisiones para llevarlo a los distritos, conformar redes interinstitucionales de acción con una vinculación articulada, colocar sobre la mesa de discusión y acción temas transversales desde los temas social, económico, cultural, ambiental y político, entre otros aspectos que constituyen esta propuesta de una política participativa y menos centrada en la figura de la alcaldía.
La lógica del alcalde: denunciar irregularidades es el problema
12 ago
La situación acontecida en la Municipalidad San Carlos no deja de precuparnos a todos los habitantes del cantón. Si hay culpables o no, eso lo esclarecerá el OIJ, antes de eso no puede decirse nada y sobre eso nadie puede hablar con propiedad.
Sin embargo, la forma en que el alcalde Alfredo Córdoba ha manejado el tema sí da mucho de que escribir, en especial por su interés por victimizarse -un día sí y otro también. por la gestión fiscalizadora que realiza el actual Concejo Municipal.
Es verdaderamente preocupante cómo el alcalde de San Carlos plantea el concepto de rendición de cuentas. En un medio local, dio a entender que el allanamiento obedece a una campaña de desprestigio de cara a las elecciones del 5 de diciembre. En esas votaciones, Córdoba busca su reelección para alcanzar su tercer período administrativo.
Sin entrar a discutir la descabellada idea de un complot orquestado entre Concejo y OIJ contra el alcalde, la verdad es que las autoridades judiciales, en este caso, respondieron a una denuncia formal planteada por la regidora Céspedes y el regidor Corella. Muy probablemente también reaccionaron luego de propias indagaciones del OIJ luego de la denuncia previa , situaciones -ambas- que conllevaron al conocido allanamiento de algunas oficinas del Palacio Municipal.
Sobre los hechos, la reacción del alcalde, sin embargo, no se orienta a aclarar el asunto ,sino a embarrialar la cancha desde una posición en la que se victimiza ante las investigaciones. Por un lado, respeta la labor judicial, pero por otro lanza sus señalamientos a los regidores denunciantes, cual si la falta fuese la denuncia y no el acto denunciado. Según la lógica del alcalde, si hay indicios de una irregularidad y violación de la ley, denunciarla no es una opción adecuada. La denuncia según esta visión, es vista como un acto grave para la imagen de la Municipalidad, y no así -al menos desde la omisión en el discurso- del supuesto acto irregular que se investiga. El culpable viene a ser el denunciante y no el denunciado.
Decir que esto es una campaña de desprestigio, es tener la mente ocupada en el 5 de diciembre y no en el interés de limpiar la casa y aclarar el problema si lo hubiere. Desaprovechar esta ocasión para demostrar su interés en una Municipalidad transparente, donde se respetan los procedimientos de ley y, aún más, se tolere la divergencia, puede que tenga más que un costo electoral, un costo en términos de como los ciudadanos sancarleños percibimos el interés del alcalde de tener una mejor Municipalidad sin importar su destino personal.
Ahora resulta que si alguien duda de la realización adecuada de un procedimiento y lo denuncia para confirmarlo o descartarlo, no es un buen ciudadano sino un ciudadano que quiere “desprestigiar”. Si el alcalde esperaba que los regidores callaran ante una supuesta anomalía, se equivocó de personas, o quizá, a modo de regresión, pensó que se trataba del Concejo anterior.
Dios no tiene la culpa del problema del agua en Ciudad Quesada
28 jul
La semana pasada, el alcalde de San Carlos declaró en TVN Noticias que las fuertes lluvias que causaron la contaminación del tanque de captación en la naciente Lolito Rodríguez, eran las culpables del problema, que era “un asunto que solo Dios conoce, que son cosas que no podemos controlar.”
Seamos claros, lo que sucede es la suma de una serie de acciones humanas, y no Dios, los causantes de la actual situación que vivimos en Ciudad Quesada respecto al agua. Más allá de endilgarle la responsabilidad a Dios deberíamos reconocer las carencias propias. Negligencia, desconocimiento, inacción, ignorancia; llámese como se llame, todos tenemos parte de la culpa, unos por permitir que todo suceda y otros por no advertirlo ni llamarle la atención a las autoridades.
Permisos de construcción en zonas de fragilidad ambiental en especial en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional del Agua, deforestación en zonas de protección (quebradas y ríos), tanques de almacenamiento a nivel de piso sin muros para desvío de aguas llovidas, basura en calles, caños, cauces de ríos y quebradas. Esto no es cosa de Dios, ni de la naturaleza. Aguaceros siempre han habido…
Que la indemnización sea para Cutris
27 jul
Luego de leer la increíble noticia de que el Ministro de Ambiente prevé que a la empresa Industrias Infinito (IISA), habría que indemnizarle con $1700 millones en caso de que se le impida desarrollar el Proyecto Minero Crucitas (PMC), surgen muchas más dudas -y malos pensamientos- que los que ya hay; sin embargo, debemos reflexionar un poco sobre cómo salirnos de este embrollo.
En síntesis, viendo el recorrido de esta novela, tenemos a una gran mayoría de la población contra el PMC, a una empresa que invierte millones en una campaña publicitaria que no logró revertir el pensamiento de la gente; una serie de Municipalidades, Universidades, ONGs, grupos ciudadanos que no quieren el proyecto; un Gobierno (Arias) que mediante un polémico decreto constituyó la única vía para que IISA pudiese botar bosque, y un Gobierno (Chinchilla) que temeroso y entreguista, lanza su oferta indemnizadora.
Mientras pasa esto, Costa Rica sigue esperando que lleguen más turistas y se vende como un país amigable del ambiente. Miles de negocios dependen de esa imagen enfocada en el ecoturismo y un giro la visión del desarrollo podría debilitar fuertemente este sector económico. Mientras se discute el PMC, el desarrollo de Cutris sigue increíblemente limitado, por propia decisión de las autoridades políticas y su histórica desatención para con este distrito sancarleño. Mientras sigue la polémica y la discusión, se da un forcejeo entre la empresa minera y el PLN contra el Concejo Municipal de San Carlos -opuesto al PMC- como medida para desprestigiar a este nuevo grupo que viene haciendo un trabajo de auditoría municipal pocas veces visto en nuestro cantón. Mientras hablamos sobre Crucitas, la gente de este pueblo y de comunidades como Moravia, Chamorro y Coopevega sigue esperando por una solución sobre temas de infraestructura pública y de empleo de calidad.



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