Zona Norte
Nubes
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Sentados en mecedoras, desde el corredor, el nieto y el abuelo hablaban de lo que veían a lo lejos. Tras la colina, tierra de potreros, grandes nubes blancas volaban a prisa, seguidas por densas nubes oscuras, como en una persecución fugaz que llegaba hasta la llanura.
- Abuelito, ¿por qué esas nubes van tan rápido? -preguntó el pequeño.
- Porque se las lleva el viento -respondió el abuelo con la seguridad que dan los años.
- Y ¿por qué son unas blancas y las otras negras? -prosiguió el nieto.
- Es que las negras van cargadas de agua. Va a ver que ahorita llueve allá abajo -dijo el abuelo como buen meterólogo empírico.
- ¿Y lo que echa el fogón son esas nubes que llevan agua? -respondió el niño, asociando causas y colores.
Google y minería a cielo abierto
6Abrí Google Noticias, puse las palabras “minería oro cielo abierto” y me arrojó cientos de enlaces con páginas relacionadas a un bendito tema que tanto alboroto causó en Costa Rica, especialmente durante octubre y noviembre del 2008.
Basta con echar una ojeada para valorar qué se publica en la red con esas palabras. En la búsqueda no utilicé términos que inclinaran la balanza, sino las palabras más genéricas del tema. Si hubiese puesto “beneficios” o “daños” antes, bien podría uno decir que la búsqueda fue sesgada, pero no, fue: “minería oro cielo abierto”.
¿Qué apareció?
Así por encimita:
+ un doctor en Santiago de Chile que habla sobre la enorme cantidad de cianuro usada en minería y el peligro que ello conlleva.
Sancarleño estudia el plasma en Canadá
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Mauricio Blanco Benavides es un joven sancarleño de 29 años que ha descollado con talento propio a base de trabajo, sacrificio y humildad. Sus logros académicos han sido tan grandes como el esfuerzo por obtenerlos. Este Máster en Física en la Universidad de Costa Rica nació y creció en las tierras más altas de la zona norte de Costa Rica.
Su infancia llena de ilusiones y naturaleza la disfrutó en su amado San Vicente, comunidad rural vecina del Parque Nacional Juan Castro Blanco. Su etapa como adolescente transcurrió entre su pueblo, Ciudad Quesada y Santa Clara. Más adelante, en la Universidad, debió salir a la capital para proseguir el exitoso camino en que, sin frenar, se dirige a obtener un doctorado en Física fuera del país.
Mauricio vive desde hace poco más de un año en Edmonton, Canadá, donde es estudiante de posgrado en Física de Plasmas del Espacio de la Universidad de Alberta.
Recientemente este joven sancarleño sacó unos minutos, en medio de sus múltiples ocupaciones de su doctorado y sus ensayos en el histórico coro de su universidad, para compartir un poco de su historia y experiencia personal.
+ Ud ha vivido en muchos sitios por razones académicas, pero ¿de dónde es originalmente?
Soy de la comunidad de San Vicente de Ciudad Quesada, como ya habrá sospechado por mi segundo apellido.
+ ¿Dónde hizo la primaria, secundaria y universidad?
Asistí a la Escuela de San Vicente, y en secundaria estuve durante sétimo y octavo en el Liceo San Carlos. Noveno año lo cursé en el Colegio Nocturno. Décimo y undécimo en el Colegio Científico en Santa Clara.
Un llamado a la calma
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Hoy murió Arelys. Toda la vida vivió en la casa de mi abuela Rosa, incluso después de que su madre Marta, había vivido y muerto allí mismo.
Muy temerosa de los temblores, pasó por momentos de nerviosismo ayer (12-01-2009) con el temblor de las 9:40pm, que se sintió de moderado a fuerte acá en Ciudad Quesada. Solo segundos después del sismo, se fue la luz por unos instantes. Yo imagino que ella sintió mucho temor y así trató de dormir.
Con el temblor de las 5 am (13-01-2009), que fue fuerte, pero bastante corto, muchos despertamos. Ayer le dije a mi madre que tuviese el teléfono cerca por si pasaba algo. Solo unos instantes después del sismo, sonó el teléfono. Mi tía nos contó que a Arelys le había pasado algo y estaba en la cama, sin reaccionar.
Yo llegué y la vi tendida. Intenté echar su cabeza para atrás para abrirle la vía de respiración mientras llegaba la ambulancia. Le hablaba pero no respondía. Tomé el pulso en la muñeca y el cuello y sentía algo. Podía ser yo mismo, pensé, como lo fue finalmente. Me lamenté no haber sabido de RCP o algo que me hiciera ayudarle. Pregunté si la habían hecho oler alcohol por si había sido solo un desmayo, pero mis tíos me dijeron que si. En eso, llegó el paramédico, tomó el pulso, revisó con el estetoscopio y luego confirmó las sospechas.


Huellas