Un numeroso grupo de personas, amenazados por un ambiente hostil en las horas previas, nos hicimos presentes en Crucitas de Cutris para llevar a cabo el Encuentro Nacional de organizaciones que conforman el movimiento opuesto al proyecto de minería de oro a cielo abierto.

El modelo para callar voces a punta de coerción, ha sido vencido por la sensatez y un esfuerzo colectivo por alcanzar una verdadera paz con la naturaleza. El movimiento interesado en evitar el potencial daño ambiental y social que traería el Proyecto Minero en Crucitas, fue tan fuerte como el calor que bañó de sudor a casi 70 personas de cerca de 30 organizaciones presentes durante dos días. Las 7 patrullas y 40 y tantos oficiales de la Fuerza Pública fueron apenas espectadores de un bosque de diversidad, unión y, ante todo, una capacidad organizativa desbordante, que mostramos una actitud muy totalmente opuesta a la que planteaba la empresa a los vecinos, solo horas antes.

El trayecto
En la Bomba de Buenos Aires, donde empieza el camino de piedra, nos reunimos un grupo de personas y avanzamos en caravana hacia Coopevega, donde se nos unió otro grupo, entre ellos la representación de la UCR y algunas organizaciones ambientalistas del Valle Central. Precisamente en Coopevega, hicimos parada en el abastecedor de Balbina Torres, una líder comunal que se ha opuesto a la minería, desde las primeras exploraciones que las distintas empresas han intentado, infructuosamente, de convertir los cerros boscosos de Crucitas, en dos grandes cráteres.

Más >