De arte sé muy poco. De hecho y seré sincero, antes del sábado no sabía lo que era un grabado. Aún así había escuchado de Rembrandt y ahora que supe que algo de él se expondría en Tiquicia pues sin más decidí ir a conocerlo.

El Museo de Oro, como popularmente se les conoce a los Museos del Banco Central, es el lugar donde por 2 meses se mostrarán 48 grabados de Rembrandt. Ese Museo siempre me ha gustado por su forma, su misterio, sus laberintos internos y obvio, por sus exposiciones. Y ahora está más lujoso que nunca con el visitante de honor.

Pa’ poner a Rembrandt le dieron libre a las monedas y billetes (Museo de Numismática) debido a que allí pueden controlar mejor la luz y la temperatura; y a la gente añadiría yo, porque máximo 50 personas pueden estar en la sala.

Pa’piores la gente del Museo es muy amable y le explican a uno qué diantres es un grabado, además de mostrar un video donde mencionan un poco de la historia del artista. Yo por fin entendí eso de los grabados, del aguafuerte, del buril, etc., etc., etc… Todo por 1 rojo.

En fin, recomendadísimo darse la vuelta por el Museo en estos días y hasta el 6 de abril cuando ya Rembrandt cruce el charco y regrese a su casita. Aprovechen ahora que está acá y aprendan mucho de él y de su arte. Desde el sábado pasado, Rembrandt tiene otro seguidor y un admirador de su talento y sus genialidades.