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Sembrar palos


Así le dicen en el campo, no despectivamente, sino que es el lenguaje común en el que en la ciudad se le designa a la reforestación o a que sembrás un árbol, dirán en el gobierno.

Sembrar palos no es moda ahora, siempre ha existido esa práctica, aun en tiempos donde se deforestaba para colonizar tierras o como condición indispensable para recibir un crédito bancario en la zona rural. Los ganaderos botaron bosques porque necesitaban potreros, cuando eso llamado ganado, el de verdad y no ese de cow parades, tenía un buen valor de mercado. Sembraban palos en los linderos, como cerca viva para señalizar hasta donde llegaba su terreno.

En los centros educativos también se sembraban palos, en especial frutales para mantener surtida la cocina escolar, para ir en recreo a apear una guayaba en tardes soleadas, o para que la cocinera hiciera un delicioso fresco de naranja.

Eso sí, cuando había más árboles, sembrar palos no era tan importante como ahora. Sembrar palos se convierte hoy en día casi en una obligación moral, una acción para retribuir a la madre naturaleza todo lo que hemos obtenido de ella, pero aun más, se ha convertido en una acción de supervivencia.

Yo he sembrado palos. He sembrado roble coral, lorito, sotacaballo, manzana de agua, cas, llama del bosque, roble sabana, tucuico, matasanos, almendro y otras especies. Ha sido en el marco de programas planeados para que dicha siembra tenga un efecto positivo a mediano y largo plazo.

Hace como 3 años, sembré en mi casa dos nonis (morinda citrifolia) y ahora uno de ellos está produciendo bastante. Pero quizá lo mejor de sembrar palos es ver a niños participando de las siembras con plena convicción de que es algo divertido en lo que aseguran su futuro. Ellos son plenos convencidos de la importancia de reforestar. Le llaman la casa de los pájaros o de las frutas. Le llaman arbolitos, o bosque o palos. Lástima que en varias escuelas de ahora se trate más bien de cortarlos para que no le caigan encima a las aulas, cosa que desde que se siembran se puede prever eso para elegir la especie adecuada.

Sembrar palos es gratificante, es como sentir que uno está colaborando con algo que nos va a ser muy útil para todos, sin diferencia de nuestros nombres o nuestra riqueza. El oxígeno le servirá al pobre como al rico y será bueno para el lugar donde se siembre, así como para sitios lejanos.

Desde el 2007, el gobierno se ha interesado en sembrar palos. Primero que 5 millones y luego que 7 millones. Pero la meta no está bien encaminada, porque la cantidad no es tan importante cuando la calidad no es la mejor. Sembrar es apenas el primer paso, luego viene lo más importante: cuidarlos.

Los palos son como los bebés: muy bonitos, pero muy vulnerables. Por lo menos los primeros 2 o 3 años hay que chinearlos mucho: limpiar rodaja, chapiar alrededor para evitar competencia por luz, agua y suelo, abonarlos y evitar que los majen o que el ganado se los coma. Es complicado y es difícil pero no imposible.

Sé muy bien que el gobierno debería tomar en cuenta el mantenimiento para que el proyecto sea exitoso, pero ante todo, debería ser coherente con lo que promueve constantemente en muchos programas de radio, donde se reta a la gente a sembrar árboles. Decretar de “interés público y conveniencia nacional” el cortar casi 200 hectáreas llenas de palos, desanima a cualquiera que haya sembrado con tanto esmero sus arbolitos.

¿Para qué sembrar palos?, se preguntarán quienes con tanto esfuerzo sacaron su tiempo para ir a un vivero, apartar el terreno, sembrar, abonar, darle mantenimiento y, saber que a fin de cuentas no suman mucho, porque el Presidente de la República y el Ministro del Ambiente decidieron un día volarse miles con solo firmar un papel.

A Arias y a Dobles les digo, deroguen ese decreto para que los niños sigan creyendo que sembrar palos servirá de algo al país y no solo para compensar lo que otros, con una mentalidad contraria a la paz con la naturaleza, promueven en nombre del progreso.


Arias y alcalde de Osa: igualititicos

Dos desastres ambientales causados por actividades humanas cundan los medios de comunicación en estos días: Crucitas y Osa. Eso no es increíble porque la destrucción es cosa de todos los días. Lo increíble es que son proyectos avalados por funcionarios públicos que los conciben como “necesarios” en nombre del “progreso” dada así porque para ellos, la inversión pesa más que el daño ambiental que pueda generar.

En Osa la situación es lamentable. Hermosas colinas boscosas cerca de la costa, han sido aprovechadas para construir lujosas casas de habitación con el aval del SETENA y de la Municipalidad de Osa. Los daños son inmensos y la recuperación será lenta. El paisaje ha sido tan destruido tanto como los corales, los cuales ha su vez, afectan otras especies a los que sirven de alimento. Las autoridades han decidido clausurar algunos proyectos, aunque ya el daño se está hecho.

El alcalde de Osa, Alberto Cole, asegura que esas casas no son lujo sino una necesidad y valora más la construcción de esas mansiones (léase inversión) que el enorme daño ambiental que sus permisos han provocado.

Esta visión del desarrollo, en que el balance costo-beneficio se desdibuja toda vez que las inversiones son multimillonarias, no es exclusiva del alcalde de Osa, sino que es algo que comparte el Presidente de la República, Óscar Arias Sánchez.

Amelia Rueda entrevistó hoy a Arias sobre el tema Crucitas. Él manifesta que tomó la decisión de firmar el decreto porque todo mundo le habla bien del proyecto: el alcalde de San Carlos, el diputado Salvador Quirós, Roberto Dobles, los abogados del MINAE. SINAC, SETENA y Geología y Minas. Además porque “la mayoría de San Carlos quiere” que se dé el proyecto por el compromiso de hacer caminos, reponer los árboles y generar empleo (otra vez léase inversión, pero inversión que le quita el peso de inversión pública en esa zona) . Sobra decir que la afirmación de que la mayoría de San Carlos quiere la minería, es tan cierta como decir que el cianuro es una sustancia totalmente inofensiva para el ambiente .

En mi opinión, tanto Arias como el alcalde de Osa ven la inversión más importante que cualquier otro aspecto, y obviamente, los daños ambientales que ella pueda generar es algo de segundo orden. Para ello, justifican “medidas compensatorias” las cuales les sirven de excusa cuando aparezcan las denuncias por los daños ambientales. El caso de Arias lo justifica con la siembra de 7 millones de árboles. Es decir, que con la siembra de árboles en todo lado nos da chance de talar bosque para promover el “desarrollo”.

Está muy claro que Arias no es ambientalista (inversionista suena más coherente) y cree que sembrar un árbol compensa de inmediato la tala de otro; eso está clarísimo. Es el típico pensamiento del que peca y reza empata, pero desconoce Arias que la naturaleza no es así y que requiere de procesos complejísimos de interacción entre el medio y los individuos que lo habitan. Pienso que por eso, Arias promueve la paz con la naturaleza, pues así consigue fondos de afuera y a la vez da una imagen “verde” de su gestión, pero por otro lado, también promueve la siembra de árboles para tener el “derecho” de cortar todos los que ocupe para recibir inversión extranjera. Además, siento que está mal asesorado y que, por dar las mejores condiciones a la inversión extranjera, se va de bruces contra la legislación ambiental y queda su imagen más deteriorada de lo que está.

Ya quisiéramos en Costa Rica que con el mismo afán con el que Arias defiende la “seguridad jurídica” para la inversión, defendiera también al medio ambiente. Esto sin tomar en cuenta que SETENA y las municipalidades pasan dando permisos con la misma lógica de Arias y del alcalde de Osa. Lástima que defender la seguridad ambiental y poner en regla a los alcaldes y al MINAET, no es la prioridad de Arias, quizá porque, pensará él, eso atenta contra la inversión.

Frases del Premio Nóbel de la Paz e impulsor de la Iniciativa Paz con la Naturaleza, Óscar Arias Sánchez tomadas de la entrevista con Amelia Rueda:

+ “yo sé muy poco de este tema, pero entiendo que las empresas canadienses son de las mejores empresas mineras en el mundo, y tiene minas en todo el mundo porque son trasnacionales (…) en países desarrollados como la misma Canadá hay minas a cielo abierto por montones y me imagino que si está operando con las restricciones ambientales de sociedades países más avanzados que nosotros es porque operan bien”

+ “el MINAET deberá hacer un alegato para defender lo que ha actuado hasta el día de hoy”

+ “hay gente que no quiere que haya progreso, que no quiere que se hagan cosas”

+ “tiene que ser el desarrollo compatible entre la protección a la naturaleza, el desarrollo debe ser verde y hay otras áreas que tenemos que poner particular atención que son campos que se trabajan en Paz con la Naturaleza. Yo acabo de estar con ambientalistas de EEUU pidiendo plata para la conservación de Osa “

+ “pero tampoco puedo ser tan inflexible de que si hay que cortar un árbol no se puede cortar y que entonces no pueden haber actividades económicas que impliquen cortar un árbol”

+ “si el día de mañana la Sala Constitucional dice que esto no va, la empresa nos va a demandar”

+ “mientras yo heredo el proyecto y el alcalde de San Carlos me dice que es bueno, el diputado del PLN me dice que es bueno, la mayoría de San Carlos quiere porque hay un compromiso de construir caminos, de reponer los árboles cortados, generar empleo, generar divisas (…) ahí se valoraron pros y contras”

+”somos un país de derecho (…) y si el día de mañana se dice que esto no puede continuar, pues no continúa, pero mientras tanto yo tengo que hacerle caso a los abogados de estas instituciones, como MINAET, SETENA y Geología y Minas, que me dijeron haciendo esto, esto y esto, y con el visto bueno del ministro del ramo, pues yo lo firmo”

+”yo firmé ese decreto bajo el consejo de los abogados de esas instituciones y no puedo estar estudiando cada decreto que firmo (…) si me dicen esto es lo que hay que hacer para proseguir con el proyecto pues lo firmo, eso fue lo que hice “

+”yo no soy especialista en este tema, pero será el MINAET que deberá responder el recurso de amparo presentado ante la Sala Constitucional y serán ellos los que tengan que dar los argumentos sobre la conveniencia del proyecto “

+ “si hemos declarado por un decreto que es de conveniencia nacional y de interés público, es porque así nos lo han dicho nuestros abogados que es lo que tenemos que hacer”

+ “en los estudios del SINAC se establece que hay que cortar 197 almendros (…) imagino que son 197 almendros que se van a resembrar nuevamente (…) hay un compromiso de la empresa de sembrar por cada árbol talado 4 o 5 árboles más”

+ “para poder llevar a cabo el proyecto tienen que hacer eso (talar árboles), igual que hay que talar árboles si queremos hacer una carretera o una planta hidroeléctrica”

+ “vamos a exportar oro, va a generar mucho empleo, va a desarrollar la zona”

+ “en algún Consejo de Gobierno don Marco Vinicio Ruiz nos dijo que estábamos a punto de ser llevados a un Tribunal Internacional por incumplimiento, entre esos estaba este proyecto”

+ “esa seguridad jurídica, ese Estado de Derecho, esa imagen de CR como un país en que se trata a todo mundo como igual, tanto a nacionales como extranjeros, y en este caso por ser extranjeros decimos no (…) esa inseguridad jurídica perjudica la inversión extranjera”

Saquen ustedes sus propias conclusiones de lo manifestado por el presidente respecto al decreto que firmó y que permite destruir la naturaleza por interés y conveniencia nacional.


Tala rasa: interés y conveniencia

Solo quiero aportar unos datos a considerar sobre el tema de la minería que ha levantado roncha en estos días:

+ se van a destruir(1) 191,7 has (hectáreas) de bosque, 66,9 has. de zonas de uso agropecuario y 4,1 has. de zonas reforestadas (seguramente de las incluidas en el área de “compensación”). Esto es 262,7 has. en total. ¿Por qué destruir tanta área? Porque la minería a cielo abierto es sacar todo el material de un sitio (hoyos muy profundos hechos con máquinas y con explosivos) y usar cianuro para separar la tierra de las partículas de oro. Por eso, dos cerros en Crucitas no serán más sino grandes huecos. ¿Ud cree que eso pueda convertirse en bosque de nuevo?

+ que en 262 has. no hay 10 000 árboles como han mencionado por ahí. Si bien estimar la cantidad de árboles por ha. no es algo sencillo, considero que la cifra mencionada es muy inferior a la que debe haber realmente. Ojalá algún entendido en esto nos dé luz en este cálculo.

+ que si bien hay almendro amarillo, casa de las lapas verdes, y recientemente vedada su corta por la Sala IV, también existen otras especies vedadas que el decreto incluyó. Así las cosas, no sólo la decisión de Arias y Dobles colabora a acelerar la extinción del almendro y las lapas, sino de varias especies forestales. Eso para nada es Paz con la Naturaleza.

+ además de la lapa verde, el almendro sirve de interacción para murciélagos, zorros, monos, ardillas, guatusas, pizotes, martillas y sahínos. En el estudio del Ing. forestal Eladio Chaves en 1999, se menciona uno previo en que se encuentran 2 almendros de más de 50cm de diámetro por cada hectárea de bosque en la zona norte. Para este caso se estimarían unos 382 individuos y no 100 como han dicho los de la empresa minera. Eso sin contar los de menor diámetro.

+ que sembrar 50 almendros por cada uno que talen no es una solución. Primero, porque las lapas de hoy no podrán esperar casi 50 años hasta que el almendro crezca, y este es un árbol de madera tan fuerte por la cantidad de años que necesita para crecer. Segundo, que nada garantiza que esos árboles vivan más allá de los 11 años de operación de la mina: ya sea por descuido, ya sea porque no se sabe si esas fincas estarán protegidas en el futuro, porque tendrán otro propietario o porque la gran alteración y destrucción de biodiverisidad no brindaría las condiciones que tantos años tardó el bosque en generar. Tercero, porque solo el bosque, a través de los años y por procesos naturales lentos, fue el que seleccionó la cantidad de almendros necesaria y eso no lo puede determinar la mano humana.

+ que la reforestación no significa necesariamente restauración de hábitats, que se destruirán infinitamente con la tala rasa de bosque primario. Decir que una compensación es sembrar más palos de los que se cortarán no es un argumento. Los árboles son unos de los miles de actores que interactúan en la complejidad de los ecosistemas.

+ que los puentes, los caminos, las escuelas siempre han sido responsabilidad del Estado, y si en Crucitas y alrededores no están o estaban en buenas condiciones, es una consecuencia del descuido de parte de los gobiernos. Tener comunidades abandonadas es darle chance a que se propicien condiciones para compra de conciencias. ¿Qué pasará con esos pueblos cuando la mina termine de extraer el oro?¿Esperarán una donación de China?

+ que en tiempos de escasez de agua y necesidades de abastecimiento de muchas comunidades de Cutris y Pocosol, ¿cómo entender que la mina necesita miles de litros por hora para operar? ¿de dónde tomarán esa agua sino de las nacientes que podría hoy abastecer a las comunidades? ¿Seguirán pensando en sacar el agua del Parque Nacional sin estudiar antes la capacidad existente?

+ que proclamar la Paz con la Naturaleza, e incluir dentro de sus objetivos “Promover el aumento de la cobertura forestal y el sistema de áreas protegidas” a lo interno, e “Impulsar mecanismos financieros para la protección de bosques primarios” a nivel internacional, es algo claramente incoherente con decretar la tala rasa de 262,7 has. y le hace flaco favor a la forma en que la ciudadanía valore esa “iniciativa ambiental”. “A que no cortás un árbol” dijo alguien en un programa de radio.

+ que viendo los grandes daños ambientales que ocurren cada día y que salen a la luz para tristeza de todos, el Presidente de la República y el rector del tema ambiental, son hoy por hoy el peligro más grande que pone en riesgo la naturaleza de Costa Rica.

+ que la minería a cielo abierto destruye de un plomazo la imagen “Sin ingredientes Artificiales” que el ICT promulga afuera del país y eso es mentirle a los turistas que nos visitan y que ingresan recursos en el país. ¿Eso es un buen negocio para el país?

+ que para nada resulta de interés público y mucho menos conveniente para todos, el arrasar con bosque y todo lo que se encuentre en él, y mucho menos si todos los días se le pide a la gente que siembre árboles.

En fin, datos sueltos que bien se pueden amarrar para concluir: el decreto es un absurdo y el desarrollo debe ser sostenible y no depredador de los cada vez más escasos recursos naturales.

Estamos seguros que la Sala IV negará definitivamente el permiso de la tala rasa, no podemos pensar en otra alternativa si tenemos verdaderamente el espíritu para salvar el planeta.

(1) ver Nº 34801-MINAET

Más sobre el tema:

Fusil de chispas: Paz con la naturaleza: Otro cuento chino
Julia Ardón: Podemos vivir sin oro, pero no sin agua
Fuera de Crucitas: www.fueradecrucitas.com

Crónica de un desastre anunciado: minería a cielo abierto

Parece que en Costa Rica algunos con mucho poder hacen lo que les venga en gana más allá de los daños que puedan provocar. Para ello usan su influencia (o patas) y poder económico (que viene siendo casi lo mismo).

En San Carlos el fantasma de la minería ya ha andado rondando desde los ochenta. La empresa Eurospec quería convertir el Volcán Platanar en su negocio minero y el pueblo se organizó y se opuso. Al final la empresa se fue. Ellos al igual que TODAS las empresas mineras prometen sacar de la pobreza a los pueblos y casualmente, al igual que Industrias Infinito, patrocinaron a mi amada Asociación Deportiva San Carlos.
En los noventa vino otra pero a sacar oro en Crucitas, muy cerca del Río San Juan, y la oposición fue muy fuerte, a pesar también de sus promesas de llevar el “desarrollo” a comunidades fronterizas. Luego vino don Abel y declaró la moratoria minera (de lo poco bueno que hizo).
Pero las empresas mineras, son muy persistentes; el elevado el precio del oro explica el por qué. La característica fundamental de estas compañías es, además de su éxito económico (que obvio jala para otros países), la destrucción del medio ambiente.

En Miramar ya hay experiencias nefastas con la minería a cielo abierto. Eso no es sorprendente. Lo sorprendente es que a pesar de las críticas a estos proyectos, hechas con todo el rigor que merecen, éstas son simplemente desdeñadas con la lógica de que los beneficios son mayores que los perjuicios. Pues con esa lógica ha sucedido un desastre ambiental que amenaza gravemente a Miramar y al Golfo de Nicoya, con ni más ni menos que con el bendito cianuro.
Y la mentada Paz con la Naturaleza es solo un papel lleno de cosas bonitas, pues Arias quita la moratoria y le da luz verde a la minería, sea en San Carlos o sea donde sea. La oposición retoma su lucha y advierte los riesgos pero el gobierno, local y nacional, simplemente desoye. La bronca se viene también con Nicaragua, cuyo gobierno está contra el proyecto por la cercanía con el Río San Juan, famoso no sólo por su belleza y riqueza natural, sino por las constantes polémicas binacionales.

Y Arias y su paz, concede permiso a una empresa porque traerá caminos y puentes, que dicho sea de paso son obligación de la Muni y del Gobierno, y si Crucitas está mal no es por culpa sino de los gobernantes, por su dejazón e incompetencia. El olvido a esas comunidades se paga ahora, en nombre del desarrollo, con una empresa que botará miles de árboles de dos cerros, para sacar material a mucha profundidad, mezclarlo con cianuro y sacar el oro. El oro, riqueza de los costarricenses, se irá a Canadá y sólo el 2% quedará acá. Tras los 8 años de extracción, la minera piensa dejar todo bien con el ambiente (me gustaría ver cómo van a recuperar todos los ecosistemas que van a destruir, eso está digno de National Geographic).

En fin, esto solo da tristezas. Hay un pueblo fraccionado en el dilema desarrollo (caminos, puentes, brete) versus ambiente. De parte del gobierno mucha hablada pro-ambiente y mucha destrucción que se avecina con este proyecto. ¿Qué tendrá que pasar para que vean que esto es malo para todos? No son inventos de cabezas calientes los que se oponen a este “desarrollo” como tratan de decir por ahí. Son pruebas de que ese “desarrollo” es un fracaso y lo conoce bien la gente de Miramar. Mientras, el SETENA y MINAE no dicen ni hacen nada sobre la mina Bellavista.

Después de todo, las cuatro primeras letras de MINAE forman la palabra mina. Tiene lógica, ¿no?