era como un gran “quedó”
el grandote corría, incesante
la pequeña se escabullía, incansable
se buscaban, aunque no sé quien andaba más

el amarillo poderoso, flameaba,
daba vueltas,
emanaba luz, como buscándola

ella era blanca, brillaba,
daba vueltas,
reflejaba luz, como buscándolo

cuando él no estaba, ella aparecía
cuando él aparecía, ella no estaba

juego, flirteo, necesidad
ausencia, presencia, persecución

de día él reinaba,
de noche, ella
excepto tres veces cada treinta,
cuando agotada, quizás
se iba lejos, a descansar,
para luego con energía, reaparecer

solo a veces coincidían, de día
aunque nunca los vi tocarse
nunca supe quien “quedaba”

esta noche ella fue distinta,
se mostró diferente,
rojiza,
algo ha sucedido

dicen que esta noche, desde lejos, él la buscó,
o ella quiso descansar de un modo distinto,
no se sabe…

ella fue otra, fue distinta
brilló de un modo diferente, variado
ella cambió,
ella fue otra y la misma a la vez
ella logró por fin, brillar con luz propia
ella enrojeció…

después del reposo rojo,
el trance mermó
y de a poco regresó al blanco

se cumplió un rito,
un juego,
una necesidad

no se sabé si “quedó” o no,
nadie me supo explicar,
yo mismo, talvez un día,
logre saber qué sucedió

y cómo va el juego…